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¿QUÉ LES QUEDA A LXS NIÑXS, ADOLESCENTXS, JÓVENXS?

  ¿Ser criadxs por la ausencia, las compañías de las calles, una estopa con thinner, frente a la pantalla de un dispositivo? ¿Crecer en un tipo de orfandad provocada por los trabajos infrahumanos en los que sus madres, padres o tutorxs sucumben? ¿Refugiarse en el cariño de reacciones, hashtags, seguidores, menciones y vistas? ¿Qué les queda? ¿Crecer y verse obligadxs a sobreponerse a su historia, guardar silencio y agachar la mirada, para ser asalariados precarios? ¿Someterse a un trabajo que los despoja de tiempo para cuidarse, descansar, disfrutar momentos de goce, desconectarse o convivir? ¿Ser resilientes frente a la explotación? Si logran crecer - que en este tiempo es sinónimo de sobrevivir - entre la violencia y el crimen, los feminicidios, las desapariciones, los secuestros, la narcocultura, las drogas sintéticas, la impunidad, la oferta y la demanda de cuerpos, las enfermedades de transmisión sexual, la ansiedad y el suicidio. ¿Qué les queda? ¿Huir de la miseria, la violen...
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EVOLUCIÓN

  Estando en la cumbre hemos llegado al borde. Al alcanzar la cima, el siguiente paso lleva a una larga y mortal caída.   El mundo civilizado,  la modernidad,  tiene como su máxima expresión el fin de la civilización,  el fin de la humanidad y de cada humano.   Evolucionamos para extinguir-nos. Progresamos para destruir-nos. Disciplinamos para someter-nos. Domesticamos para dominar-nos.   Evolucionamos aprendiendo de la naturaleza. Progresamos destruyendo la naturaleza. Disciplinamos a quienes saquean y explotan la naturaleza. Domesticamos a quienes la consumen.   Somos parte de un engranaje  en el que cada acción que realizamos  aporta a la devastación de la vida y de su futuro.   Evolucionamos por instinto, para sobrevivir,  y disciplinamos para arrebatar la vida. Una clara paradoja.   Evolucionamos para disciplinarnos y domesticarnos  entre las rejas de ese espacio que e...

¡OH! ¡GRAN CAPITAL!

Tú que eres o intentas ser parte de todo: en los animales, en las plantas, en el cielo y en la tierra, en los frutos, en la paz y en la guerra. Tú que ya casi estas en todas partes con tus bancos, tus industrias, tus empresas; con tus ciencias y las conciencias bajo tu gracia engendradas; con tus apóstoles de la política y tus lacayos armados. ¡Oh! ¡Rey de reyes! Que con tu infinito poder mueves montañas, levantas cultivos, siembras desiertos, plastificas los mares y detienes los ríos. Tú que vives y reinas en Wall Street, y en el Banco Mundial, lo mismo en la ONU que en el FMI; en las escuelas, en el templo de tal dios y en el gobierno de este país. ¡Oh! ¡Glorioso Colonizador! Líbranos de todo pensamiento crítico, de quienes leen y sienten, de quienes sienten y piensan, de quienes piensan y escriben, de quienes escriben y convocan. Sálvanos de l@s que observan y cuestionan, de l@s que se organizan y accionan. Sálvanos de l@s diferentes y l@s rebeldes; de la congruencia, la dignidad y ...

Nuestro afán de naufragar es subversivo